Ya han pasado exactos 5 meses desde que fue internado el presidente del Once Caldas, Tulio Mario Castrillón, por un grave problema de Pancreatitis. La vida le dio un giro y pudo sentir en carne propia que no hay dinero que alcance para soportar el rigor de una enfermedad que parecía terminar con su existencia.

Manizales lo acogió, y a través del personal humano de los hospitales donde estuvo, sus familiares y amigos, pudo ir superando estas dificultades que hoy lo tienen por la ruta de un exitoso proceso de recuperación, todavía con un camino largo por recorrer.

«La situación de salud fue muy crítica, estuve al borde de la muerte en un estado muy delicado. Continuo en un proceso de recuperación que va a llevar varios meses. Yo volví a nacer en Manizales, cuando me preguntan de donde soy digo que de Manizales porque acá volví a la vida, estuvieron los médicos y todo el mundo pendiente», dijo alegre Tulio Mario.

El dirigente es consciente que su proceso de recuperación tiene todavía varias etapas por superar, pero desde ya disfruta su mejor estado y agradece a todos quienes han permanecido pendientes de su salud. «Aún quedan secuelas, yo quedé reducido en algunas partes de mi organismo, pero ahí voy… Definitivamente lo más importante es la salud y la familia; aprendí que se debe disfrutar cada momento de la vida. Agradezco a todos los que me acompañaron en una de mis etapas más duras», reflexionó.

Castrillón Tobón está firme como presidente del Once Caldas, visitó al grupo después del empate ante Alianza Petrolera y se dedica a pasar sus días en la ciudad.

«Me siento un manizaleño más: la ciudad me acogió, me protegió, me salvó la vida y está el equipo que quiero», concluyó.