El ex futbolista Jhon Viáfara fue extraditado hoy para los Estados Unidos, donde comparecerá ante la Corte Distrital para el Distrito Este de Texas por los delitos de concierto para fabricar y distribuir drogas hacia ese país.

El ex Once Caldas, quien marcaría uno de los goles más importantes en la historia del conjunto manizaleño, habló previo a su vuelo con Kick Off de Win Sports, donde por casi media hora dio su testimonio de como es estar preso en La Picota, sus sentimientos y sensaciones, su inocencia, su familia, sus contactos con gente del fútbol y mucho más.

Acá algunos de los testimonios más importantes y fuertes de Viáfara:

«Acá me levanto 7:30 – 8. Voy a gimnasio con un grupo de compañeros hasta las 9. A esa hora desayuno y después jugamos fútbol. Los muchachos me dieron la confianza para organizar dos torneos. Uno con muchachos más jóvenes más activos y otro con mayores. Luego almorzamos y ya en la tarde a descansar. Yo aprovecho para leer y escribir mi libro.

«Yo juego con ellos. Uno es bendecido porque en todos los lugares a los que he ido he sacado provecho, Dios ha estado conmigo y acá no ha sido la excepción»

«Lo más difícil es el tema de la familia. Además el tema de la dieta. Un jugador profesional como yo toda la vida he vivido bajo un régimen y un reglamento, entonces acá todo eso lo he aplicado: ser buen compañero, buen amigo, no sobrepasar las reglas y el manual de buena convivencia. Acá extraño mucho la alimentación y esos lujos con la comida».

«Cuando se es futbolista se hace algo parecido, conocer nuevos lugares, nuevas personas, nuevas convivencias y he tratado de llevar eso que aprendí acá»

«Yo creo que no estoy preso, preso estuve. Ahora creo soy libre. puedo andar en chanclas, en camisilla, puedo sentarme en el piso. en la calle fui preso de las apariencias, de no poder sentarme en la calle con cualquier personas, aparentar algo que no era yo y acerarme a un sistema que no era lo que yo quería»

«En el libro cuento muchas cosas de mi vida. Lo llevo al presente de lo que estoy viviendo acá. A veces no aprecias lo más esencial de la vida como el agua o un amigo, y acá uno sí se preocupa por eso. Convivir con hombres que han marcado historia, hombres de batalla y de guerra. Yo compartí camerino con Messi, el mejor del mundo, y ahora comparto con personas que han estado en la guerra y me cuentas sus historias».

«Esto acá es como un terminal (La Picota). Llegan personas de todas partes del mundo. Esto no es como todos creen. Acá la gente se rebusca, peluqueando, lavando, haciendo comida. Para ser extraditarle no necesitas tener millones de pesos, solo se necesita colaborar con la justicia».

«La gente que me conoce como persona y jugador saben que no me ha pesado nada para decir la realidad. Cuando he jugado mal, cuando he obrado mal, lo he dicho y no me ha pesado».

«Acá tenemos televisor. En los medios la semana pasada salieron una imágenes de que yo vivo muy mal, y eso es falso. Yo aclaro que me han tratado muy bien, mis compañeros, la convivencia es muy buena y el trato de la guardia ha sido bueno. Me han tratado como un ser humano y han estado pendientes de que no me falte nada»

«Sigo viendo la liga. Nos dejaron ver la final de América. Muchos me hablaban a mi como si estuviera jugando y fue muy lindo».

«Mi carrera fue muy amplia y sería desagradecido solo hablar de un equipo. En América me trataron muy bien, en Pasto hice las cosas bien y con Once Caldas prácticamente gané todo y gracias a ellos llegué al exterior»

«He tenido la fortuna de que los que han seguido conmigo son los que Dios ha puesto, los que nuca estuvieron acá tampoco. Me he sentido muy respaldados por los verdaderos amigos»

«El profe Luis Fernando Montoya sabe que lo quiero mucho. Lo incluí en mi libro. Le mandé un mensaje a él y al Once Caldas para que no se olvidaran de ese gran ser humano. Él sabe quien soy yo, con eso resumo todo»

«Ayer tuve la oportunidad de hablar con el Profe Lara. Hablo bastante con el Tigre Castillo; con Amaranto también hablo y sé que le va a ir muy bien en Junior»

«Tengo que ir a una corte y que me expliquen. A diario llega mucha gente acá a La Picota. Yo tengo que ser honesto como siempre lo he sido. Tengo que escuchar de qué se me acusa, y si cometí un error tengo que pagar. Pero estoy muy tranquilo, de las cosas que se me acusan no se me ha visto en mansiones, ni en carros de 400 millones; mis hijos han ido a colegios normales; se me sacó una foto de hace más de 20 años cuando era adolescente con unas armas de balines en una finca. Esa foto se trajo ahora, 20 años después, como si fuera mi presente. En el país hay gente buena pero también hay gente mala».

«Lo que me preocupa es cuando salga, porque yo sé que voy a salir rápido. Yo voy muy tranquilo porque nadie puede acusarme de algo que no he hecho. No creo que vayan a haber pruebas. Lo único que me preocupa es el bienestar de mi familia, porque si yo fuera ese narcotraficante que me acusan, mi familia quedaría bien, con los supuestos millones. Si yo no trabajo ellos no van a tener como comer».

«Ya me despedí de mi familia. Ellos son los que sufren por los comentarios y todo. Acá yo vivo mi día a día pero ellos no».

«Yo voy a seguir siendo el mismo hombre humilde, campesino y trabajador. Esa misma persona pero mas fortalecido en Dios».